miércoles, 1 de octubre de 2014

En el tráfico rumbo a casa...

...EN EL TRAFICO RUMBO A CASA...

Se oye al viento en la velocidad de los coches, raudos avanzan cuando el tiempo apremia y todos buscan encontrar su destino. Apoyada en el vidrio de la ventana dejo caer la mirada e intento buscarte sin encontrarte. Aun así te siento más en el frio, en el silencio sordo que envuelve el tráfico. Alborotada en una tensa tensa calma.
A gran velocidad avanzamos y las miradas se pierden en la distancia. Borrosa cada vez la realidad pierde su paso. Trémulos los sueños caen angustiados de aquellos rostros que como yo, buscan asir en el frió vidrio de la ventana los sueños postergados que oscilantes esperan tener presencia cuando  mente y pensamiento encuentren por fin la calma.
De pronto las voces se aquietan y todos murmuran sin dejarse escuchar. Con lentos movimientos, señas y malabares superpuestos; las contorsiones se acompañan de gestos sin hablar; como ventrílocuos los labios se mueven y las voces son expulsadas sin dejarse oír.
De pronto todos callados y en el silencio impuesto por mis deseos de estar contigo, escucho conectarse los latidos de mi corazón con mis pensamientos. Quietos comienzan a depositarse una vez más, uno a uno van gobernado mis sentidos y apoderándose de mí.
La calma reina e imperas en medio del tráfico, del ruido de la noche, de las caras desconocidas, de las sensaciones que no se conectan, de las voluntades que no se gobiernan. Se ablandan las durezas del gentío que arremete en medio de la confusión. Aquellos se encuentran bajo el velo opaco que hace borroso ver lo diáfano del amor cuando envuelve todo; a pesar de que no siempre se puede tocar sino solo percibir con los sentidos.
Las preguntas sin respuestas parecen ya no tener importancia, la noche aconseja melancolía y los brazos se extienden cediendo en la lucha de encontrar la tan ansiada tranquilidad del final del día, pareciendo que el ojo avizor encuentra y concibe todo, sin importar que tan lejos y que tan irreal puede parecer estar lo que uno tanto ansia.
Todos al unísono coreando tu nombre fabrican e inventan realidades. De colosales e irreales fantasías se puebla todos  los rincones de mi piel de tan solo sentir vivir cada invento que lleva tu nombre. Así se alimenta cada latido que vibra al recordarte y saber que te Amo con cada célula que cubre cada parte de mi ser.
Entonces decreto:



“Yo soy la plena comunión cuando estoy contigo y la perfecta visión a través de mis latidos”