martes, 14 de octubre de 2014

A mi hija...

...A mi hija...

Y era la hermosa luz del sol

que desprendían tus ojos
sesgando mis días de sombras


Iluminación y paz inmóvil
cuando fui al cielo 
en cada amanecer

deletreando tu nombre

Asistida en tu voz melodiosa
la luna estaba cada vez más cerca
alumbrando las noches
de tu faz en mis ojos

Y eran tus manos pequeño prodigio
como el pincel sin la hoja

pintando el lienzo de nuestras vidas

Milagrosa piedad
decantada en el alba y ocaso
cuando revelaste en el tiempo
que abrazaríamos juntas

nuestras vidas en un mismo camino.